4 sept. 2012

‪☞‬ "el alambre que todo lo unía"



Extracto de la carta póstuma de Carlos Cano a su hijo Pablo

"Le digo que si quiere ser hermoso, piense en cosas bellas. Si pretende la elegancia, que tenga dignidad. Si busca el amor, que utilice siempre la ternura. Si quiere un mundo justo, que transforme su vida en algo mejor. Que señale las heridas, si quiere curación. Si busca la pureza, que se acerque a la alegría. Que oiga la música hermosa de la soledad de los hombres. Si quiere que le quieran, que quiera y sueñe con el paraíso y aprenda que todo lo vivo tiene algo nuestro en su ser, y que lo busque y lo respete.

Nada es más importante que sentirse querido.

Que aprenda del instinto, que la intuición le enseñe la memoria misteriosa y oculta de las cosas. Que sea él mismo, se confronte con lo vivo, conozca y compare. Que desconfíe de las modas.

Cuando camine por los campos, le animo a buscar a lo lejos las montañas y cantar la melodía de sus líneas en el horizonte. A decir palabras cariñosas a la acacia y al romero, y a la albahaca cuando perfume sus sueños. Si recuerda algo triste, debe ser intensa su tristeza, debe llorar si es preciso luego y después olvidar para siempre. Es importante que recuerde que, para vivir, hay que olvidar. Todo como las plantas tiene sus raíces y sus flores. Para crecer mejor, debe decir que no muchas veces y tener una razón de ser.

Ser justo, pensar que ha nacido para algo especial en el mundo, y buscarlo, mirar dentro de sí.

Cuando luche que no sienta, sólo combata. Que oiga la voz de su corazón y se enfrente con ella a toda norma que le niegue. Que aprenda la diferencia que hay entre lo cierto y lo falso."



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